martes, 15 de septiembre de 2015







QUISIERA
 
Quisiera que llegaras de nuevo. Llegaras a regalarme esos momentos de felicidad, momentos que jamás olvidare.
 Vuelve por favor, vuelve por un segundo tan solo un segundo, para darte un abrazo y decirte cuanto te extraño; para decirte que te quiero, porque aquel día que marchaste no me diste oportunidad, oportunidad de ser sincera, para expresarte todo mi afecto y agradecimiento; porque gracias a ti, gran parte de mi vida fue feliz; ahora lo es pero no igual que antes.
Claro… claro que nada es igual, no estás tú; tú quien me cantaba esas lindas canciones, tocando unos cuantos acordes en la guitarra. Esa guitarra que la guardo como un recuerdo físico, dé esas tardes que pasaba junto a ti; tardes en  las cuales tomabas café, mientras me contabas tus historias cuando joven.
Solo quiero que regreses, para que me regales un abrazo, y decirte al oído lo mucho que te echo de menos, porque contigo mi infancia fue feliz y en mi adolescencia te necesita, necesito que  me des esos concejos, quiero escuchar esa voz de la experiencia.
Porque solo quiero abrazarte y decirte –que guapo te vez con esas canas, mi viejo mi querido viejo.

lunes, 14 de septiembre de 2015


DESDICHADA

Me siento mal... mi vida era un caos.
 Esta historia empieza un domingo en la tarde, un día común,  día en el cual el sol brillaba con una intensidad, que resaltaba en el azul celeste del cielo. Día en el cual Salí a dar un paseo con mi mejor amiga, ella la que me apoyaba en mis locuras, la chica que me regalaba los mejores momentos de mi vida, porque si estaba con ella no importaba el resto.
Ese día parecía ser uno de esos tantos días que pasábamos juntas pero no..! Algo inesperado paso, eso que nos cambió la vida. Llegamos a súper y nos dirigimos a buscar nuestras papas favoritas, después de  una exhaustiva búsqueda finalmente las encontré, yacían en un alto estante, estire firmemente mis manos para alcanzarlas, pero estaban demasiado altas para mí. Entonces mis manos rosaron con lo cual sería para mí lo más suave, que nunca antes haya tocado, era una mano la cual bajo las papas, agradecí por haberlas bajado y mientras me giraba para ver quien me había ayudado quede sorprendida.
Era un joven alto, de piel blanca, cabello castaño, y unos brillantes ojos cafés. Quedé estupefacta al ver semejante belleza. Nuestros ojos se encontraron y un fuerte brillo de luz alumbro. Sentí perder la razón, la voz, y el conocimiento, solo podía observar aquella obra maestra que yacía frente a mí.
Aquel día no pude dejar de pensar en aquel chico tan bello. Dormí intranquila ya que al otro día tenía mi primer día de clase, fue una noche llena de pensamientos e ilusiones al pensar si aquel chico, llegaría a cruzarse en mi camino de nuevo, así fuera solo por unos segundos. Pasaron los días y no fue posible saber de aquel chico que aparición en aquella tarde en el súper.
Como cambie de escuela, el contacto que tenía con mi mejor amiga cada día iba desvaneciendo; pasados varios días le escribí a aquella chica que había pasado infinidades de momentos maravillosos junto a mí, fue una grata conversación teníamos muchas cosas por contarnos, pero el tiempo era corto tenía que partir, acordamos vernos el siguiente domingo para recordar viejos tiempos.
Llego aquel día esperado el reencuentro con mi mejor amiga, pasadas las 4 pm, pase por aquel súper donde llenaba mi corazón de lindos recuerdos, compre mis papas favoritas, esta vez no se encontraban en aquel alto estante; al salir del súper paso aquel chico que removió aquellos sentimientos, en aquel momento mi corazón se llenó de felicidad, al poco tiempo llego mi amiga, fue un momento muy agradable nos dimos un fuerte abrazo y me dijo al oído:
-te he extrañado mucho amiga, tengo que contarte muchas cosas que han pasado, desde aquel día que salimos de este súper.
 No respondí ante aquellas palabras, en aquel momento solo pensaba en él. Después de una larga plática con ella me dijo que había conocido un chico, que en el poco tiempo que se conocían se había convertido en una persona muy especial para ella, que debía conocerlo.
En aquel momento mire aquel chico, que se dirigía al lugar en donde estábamos; mis manos sudorosas y mis cachetes rojos expresaban la felicidad inexplicable que sentí al mirarlo, lo que no esperaba era que ese chico, aquel obra maestra, era la persona de la cual me había hablado mi mejor  amiga.
Al llegar aquel chico, mi mejor amiga lo saluda con un fuerte abrazo y un beso; en aquel momento mi torre de fichas callo bruscamente dejándome sin palabras, quede totalmente sorprendida no sabía que decir, tenía tantos sentimientos encontrados. E inconscientemente me sentía muy avergonzada por mirar aquel chico, y sentir lo que sentía. Entonces una pregunta rondo en mí, ¿qué voy hacer? ¿Me gusta el novio de mi mejor amiga?…y no me dio paso para contarle lo que había pasado aquel domingo de una tarde esplendorosa donde nos separamos un momento y llego aquel chico a generar miles de sentimientos en un par de segundos.