DESDICHADA
Me siento mal... mi vida era
un caos.
Esta historia empieza un domingo en la tarde, un día común, día en el cual el sol brillaba con una intensidad,
que resaltaba en el azul celeste del cielo. Día en el cual Salí a dar un paseo
con mi mejor amiga, ella la que me apoyaba en mis locuras, la chica que me
regalaba los mejores momentos de mi vida, porque si estaba con ella no
importaba el resto.
Ese día parecía ser uno de esos
tantos días que pasábamos juntas pero no..! Algo inesperado paso, eso que nos cambió
la vida. Llegamos a súper y nos dirigimos a buscar nuestras papas favoritas, después
de una exhaustiva búsqueda finalmente
las encontré, yacían en un alto estante, estire firmemente mis manos para
alcanzarlas, pero estaban demasiado altas para mí. Entonces mis manos rosaron
con lo cual sería para mí lo más suave, que nunca antes haya tocado, era una
mano la cual bajo las papas, agradecí por haberlas bajado y mientras me giraba
para ver quien me había ayudado quede sorprendida.
Era un joven alto, de piel
blanca, cabello castaño, y unos brillantes ojos cafés. Quedé estupefacta al ver
semejante belleza. Nuestros ojos se encontraron y un fuerte brillo de luz alumbro.
Sentí perder la razón, la voz, y el conocimiento, solo podía observar aquella
obra maestra que yacía frente a mí.
Aquel día no pude dejar de
pensar en aquel chico tan bello. Dormí intranquila ya que al otro día tenía mi
primer día de clase, fue una noche llena de pensamientos e ilusiones al pensar si
aquel chico, llegaría a cruzarse en mi camino de nuevo, así fuera solo por unos
segundos. Pasaron los días y no fue posible saber de aquel chico que aparición
en aquella tarde en el súper.
Como cambie de escuela, el
contacto que tenía con mi mejor amiga cada día iba desvaneciendo; pasados
varios días le escribí a aquella chica que había pasado infinidades de momentos
maravillosos junto a mí, fue una grata conversación teníamos muchas cosas por
contarnos, pero el tiempo era corto tenía que partir, acordamos vernos el
siguiente domingo para recordar viejos tiempos.
Llego aquel día esperado el
reencuentro con mi mejor amiga, pasadas las 4 pm, pase por aquel súper donde
llenaba mi corazón de lindos recuerdos, compre mis papas favoritas, esta vez no
se encontraban en aquel alto estante; al salir del súper paso aquel chico que removió
aquellos sentimientos, en aquel momento mi corazón se llenó de felicidad, al
poco tiempo llego mi amiga, fue un momento muy agradable nos dimos un fuerte
abrazo y me dijo al oído:
-te he extrañado mucho
amiga, tengo que contarte muchas cosas que han pasado, desde aquel día que
salimos de este súper.
No respondí ante aquellas palabras, en aquel
momento solo pensaba en él. Después de una larga plática con ella me dijo que había
conocido un chico, que en el poco tiempo que se conocían se había convertido en
una persona muy especial para ella, que debía conocerlo.
En aquel momento mire aquel
chico, que se dirigía al lugar en donde estábamos; mis manos sudorosas y mis
cachetes rojos expresaban la felicidad inexplicable que sentí al mirarlo, lo
que no esperaba era que ese chico, aquel obra maestra, era la persona de la
cual me había hablado mi mejor amiga.
Al llegar aquel chico, mi
mejor amiga lo saluda con un fuerte abrazo y un beso; en aquel momento mi torre
de fichas callo bruscamente dejándome sin palabras, quede totalmente sorprendida
no sabía que decir, tenía tantos sentimientos encontrados. E inconscientemente
me sentía muy avergonzada por mirar aquel chico, y sentir lo que sentía.
Entonces una pregunta rondo en mí, ¿qué voy hacer? ¿Me gusta el novio de mi mejor
amiga?…y no me dio paso para contarle lo que había pasado aquel domingo de una
tarde esplendorosa donde nos separamos un momento y llego aquel chico a generar
miles de sentimientos en un par de segundos.
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